En el caso de las impresoras de tinta, el polvo composite utilizado puede ser a base de escayola o celulosa (el más común es el de escayola). El resultado es bastante frágil, por lo que conviene someter la pieza a una infiltración a base de cianocrilato o ecosistemas para darle la dureza necesaria. Las piezas hechas con polvo de celulosa pueden infiltrarse con un elastómero para conseguir piezas flexibles.
- La ventaja es que es un método más rápido y económico, aunque las piezas son más frágiles.
-IMPRESORAS 3D DE LÁSER:
En el caso de las impresoras de láser, al acabar el proceso de impresión, debe esperarse un tiempo para que el material acabe de polimerizarse. Después ya se puede manipular la pieza.
- La ventaja es que las piezas son más resistentes, aunque el proceso es más lento y más costoso.



